Ubicado a sólos 3 km de las antiguas murallas de la ciudad y de la famosa Basílica de San Zeno, el hotel ofrece un ambiente acogedor y disponible. El alojamiento se encuentra en la entrada de Verona, en la carretera principal que conecta la ciudad al lago de Garda y cuenta con 67 habitaciones, todas dotadas de baño privado, secador de pelo, teléfono directo, instalación autónoma de aire acondicionado, tv satélite con radio, pequeña nevera y caja fuerte. Cyber y aparcamiento coches son gratuitos. El casco antiguo se puede alcanzar en autobús (parada en frente al hotel) y también Gardaland y el lago de Garda (paradas en los alrededores).